Conexión Covid-19 y Salud Oral

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Conexión entre el COVID-19 y la Salud Oral

 

Cada día se sabe más sobre el virus responsable de la pandemia mundial y de tantos fallecimientos. Esto ha provocado que la investigación sobre las formas de contagio haya crecido exponencialmente en los últimos meses.

 

A día de hoy sabemos mucha información sobre las principales vías de contagio. Estas son: mucosa oral, nasal y los ojos. Por ello se requieren las 3 principales medidas: lavado de manos frecuente, uso de mascarilla y mantener la distancia social. 

 

No obstante, tras una investigación sabemos que una pobre salud oral, con caries y/o enfermedades periodentales, incrementa el riesgo de enfermedades o empeora otras como la diabetes. Por ello ahora más que nunca es necesario acudir a vuestro dentista y preveer estas enfermedades. 

 

Además de los pacientes que contienen el COVID-19, se ha comprobado que los que presentan una boca enferma tienen mucho mayor riesgo de desarrollarla. Los profesionales de Cuidados Intensivos conocen perfectamente esta relación y por eso intentan mantener la boca limpia (mediante antisépticos) y húmeda mientras dure la intubación. 

 

Sabiendo esto, está en nuestras manos no poner en riesgo nuestra vida, manteniendo nuestra boca sana y limpia. Actualmente nadie de nosotros sabe si en algún momento puede contraer la COVID-19 y necesitar de ventilación artificial.

 

Una boca enferma tiene muy aumentado el riesgo de neumonía por aspiración. 

 

Una mala salud oral puede originar complicaciones en otras partes de nuestro cuerpo y empeorar el pronóstico en caso de padecer la COVID-19. Son muchos los estudios que muestran que existe una clara relación entre una inadecuada salud bucodental y otras enfermedades sistémicas. Las bacterias responsables de las enfermedades orales, junto con sus productos tóxicos, pasan al torrente sanguíneo a través de las pequeñas arterias.

 

Esas bacterias alcanzan órganos a distancia como el corazón, los pulmones, los riñones, el páncreas o atraviesan la placenta en caso de embarazo. Por eso hay que evitar que estas bacterias patógenas orales se desarrollen para prevenir posibles enfermedades generales más graves (cardiopatías, enfermedades respiratorias, renales, empeoramiento de la diabetes). Las enfermedades orales dificultan el control de la diabetes, aumentan el riesgo de infarto del miocardio, incrementan el riesgo de enfermedades pulmonares o renales, o pueden favorecer un parto prematuro.

 

Mejorar la higiene bucodental es clave en estos momentos. El acúmulo de biofilm oral derivado de una higiene ineficaz origina inflamación a nivel gingival. Esta inflamación puede desencadenar un aumento de riesgo de complicaciones en pacientes con COVID-19, especialmente en pacientes diabéticos, con enfermedad cardiovascular o inmunodeprimidos. La saliva es una gran aliada de nuestra cavidad oral al contener numerosas sustancias antibacterianas y antivirales. La saliva, en una boca sana, nos proporciona una gran ayuda actuando como un escudo protector, gracias a su gran cantidad de proteínas, inmunoglobulinas y péptidos antivirales. En estos momentos, se están estudiando numerosas vacunas potenciales frente al coronavirus. Una de las líneas de investigación incluye el posible uso de vacunas que se administrarían por vía mucosa oral, pensando que podrían llegar a ser incluso más eficaces que administradas por vía parenteral. 

 

Los ciudadanos que den positivo por coronavirus o aquellos que permanecen aislados a falta de confirmación deben extremar su limpieza bucal y lavar el cepillo de dientes de manera profunda

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